FAMILIA DE POLICIAS, BRONSON SONRIENDO EN FAMILIA.

Familia de policías (1995) de Ted Kotcheff es la primera parte de la trilogía de tv movies sobre el veterano sargento de la policía de Milwaukee, Paul Fein y su peculiar familia. Un veteranísimo Charles Bronson interpreta a Fein en la que será una de las últimas interpretaciones en su carrera como actor. Bronson es padre, abuelo y el policía más respetado y carismático del cuerpo de policía de Milwaukee. Un tipo duro, pero la edad le ha reblandecido el corazón y tiene una prioridad en su vida además de cumplir la ley: su familia. Es padre de dos policías, uno de ellos interpretado por Daniel Baldwin, y también de una abogada. Pero tiene otra hija más pequeña que, como oveja negra de la familia, se ha descarriado y se pasa el día de juerga en la soleada California. La cinta comienza con Bronson dejando claro a la mafia quien manda en la ciudad, para a continuación, tumbado en el sofá llamar a una de sus hijas pidiendo que le monte una fiesta de cumpleaños. Algo raro en él, siempre esquivo a este tipo de celebraciones, quiere volver a ver a su familiav1 unida, pero sobre todo quiere volver a ver a su hija pequeña, la niña de sus ojos. La chica accede, a regañadientes, y cuando llega y ve a Bronson, su abrazo delata que hay algo especial en ellos. Peleas y desencuentros aparte, son tal para cual. La chica, que no puede evitar más que meterse en problemas, esa misma noche se levanta de la cama y se va de fiesta a un local de lo más exclusivo. Borracha, la recoge un millonario que la lleva a su casa. Al día siguiente, Bronson recibe una llamada de parte de su hijo, ha habido un homicidio. Llegan a la mansión del millonario que recogió a la chica; el tipo está muerto y la hija de Bronson, que no recuerda prácticamente nada, ha tocado el arma por error y es la principal sospechosa.

Si cuento toda la premisa llegando hasta el primer acto, es porque me parece un principio fantástico. Acostumbrados a ver a Bronson sufrir por ver a sus parientes asesinados, siempre en busca de venganza, más en la tierra de los muertos que de los vivos; verlo en esta situación de lucha en busca de la paz interior me parece curiosa. Envejecido y con más de setenta años, vemos a un Bronson más reflexivo que nunca, rodeado de hijos y nietos que intenta lidiar con el calvario de ser policía en una ciudad peligrosa y la de tener a sus hijos implicados en la misma lucha. Baldwin recibe varios balazos y pelea por esquivar a la muerte en coma y su hija es la principal sospechosa de un crimen. Aquí es cuando, en situaciones límites, Bronson saca su fuerza y orgullo a relucir, llora, maldice y se enfada con su hijo pequeño por querer ser policía al igual que él.

Dirigida con elegancia por Ted Kotcheff, responsable de clásicos como Wake in Fright (1971) o El acorralado (1983), la película tiene un ritmo increíble y una más que correcta puesta en escena. Kotcheff sabe dónde colocar la cámara, filmar secuencias de acción y, sobre todo, conseguir un brillante trabajo de los actores durante toda la película. Familia de policías, nada mejor para comenzar a despedir al gran Bronson que verlo sonreír en familia.

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ACTO DE VENGANZA, CHARLES BRONSON FUERA DE LA CANNON

La década de los ochenta fue, para Charles Bronson , una época ligada prácticamente en exclusividad a la productora Cannon Films. Son tres los trabajos que el fallecido actor hizo fuera del universo de Menahem Golam y Yoram Globus; la primera es la excepcional odisea nevada de Caza salvaje (1981) junto a Lee Marvin. También protagonizó Justicia salvaje (1984), una película a reivindicar que a pesar de utilizar la palabra “justicia” en su título en castellano se aleja por completo de las películas de la saga Death Wish que filmó 250px-act_of_vengeancecon los productores israelís. La tercera fuera de la Cannon es una excelente TV movie del año 1986, Acto de Venganza (Acto of Vengeance), dirigida por el también fallecido director escocés John Mackenzie.

La trama de Acto de venganza se sitúa en la lucha sindicalista de los mineros de carbón; Bronson interpreta a un administrativo de confianza del presidente del sindicato. Cansado de la corrupción existente en la dirección del sindicato y especialmente en su presidente, interpretado excelentemente por Wilford Brimley, decide presentarse a las elecciones. A partir de aquí se desata la furia de Brimley que manda ejecutar a Bronson. Este punto de partida da pie a varias subtramas que son, por una parte la lucha de los dos aspirantes a vencer en las elecciones, por otra la relación de Bronson, un hombre honesto, con su mujer (Ellen Burstyn), sus hijos y los mineros;  la relación de Brimley y su entorno corroído por la corrupción y por último la trama del hombre encargado de gestionar la ejecución de Bronson.

Esta última trama es quizás de las más interesantes de la cinta ya que muestra las dudas del asesino, la torpeza en la elección de sus compañeros en la misión y el absurdo que rodea a unos tipos mediocres que por unos dólares son capaces de matar a un hombre. Sin duda, tiene el aire de los torpes y entrañables asesinos de algunas de las películas de los Cohen como Fargo (1996) o de los protagonistas de Un plan sencillo (1998) de Sam Raimi. Los “asesinos” visitan la casa de Bronson, uno de ellos dispara por error a su propia esposa hasta que finalmente se les une un nuevo miembro en la banda; un joven Keanu Reeeves, que se muestra como un tipo violento, fanfarrón y sin escrúpulos que suelta frases como: “¿Alguna vez habéis metido la mano, toda la mano, dentro del sexo de una mujer?”.

act_of_vengeance_dvd_cover_copy_1Las dos mejores bazas de Acto de venganza son su casting lleno de grandes actores y la efectiva realización de sobrio y siempre elegante John Mackenzie. Bronson está como siempre, contundente y perfecto. Aparece sin bigote, con esa dureza característica que tiene su rostro y que se acentúa más cuando opta por dejar en casa el mostacho. A pesar de ser ya un sesentón, se mueve con fuerza y dinamismo. En esta actuación utiliza un perfil más psicológico y como es habitual en su carrera, de auténtica contención dramática.  No reparte ni imparte violencia física, pero infunde respeto, ese es Bronson del lado de la ley, y en esta ocasión de la democracia. Su esposa está interpretada por Ellen Burstyn, la inolvidable madre de Reagan en El Exorcista (1974). Como abnegada esposa, es escritora y le redacta los discursos a Bronson. Wilford Brimley es un gran secundario que hemos podido ver en clásicos como Cocoon (1985), La cosa (1982) o La tapadera (1993). Acostumbrados a verle en registros de abuelo entrañable o bonachón, sorprende la dureza y maldad con la que se mueve en el papel de corrupto implacable. También podemos disfrutar en un pequeño papel del trabajo de Hoyt Axton, recordado en Gremlins (1984), y de la siempre extraña belleza de Ellen Barkin, que interpreta a la hija de Axton.

John Mackenzie es el director de brillantes thrillers y películas de espionaje de los setenta y ochenta como El largo viernes santo (1980), Cónsul honorario (1983) con Richard Gere y Michael Caine  o Código azul (1990) con Brian Dennehey y ya analizada en este blog. El trabajo de Mckenzie es sobrio y efectivo, como es habitual en él. Un director que no suele mostrar alardes estilísticos pero que imprime siempre un buen ritmo a sus cintas, sabe sacar lo máximo de los actores con los que trabaja y filma las secuencias de acción con solvencia. Una buena película de Bronson fuera de la Cannon.

 

DIOS BENDIGA A LA CANNON PARTE II: MIS 20 FAVORITAS (4)

Avanzamos un poquito más en la lista con mis veinte favoritas de la Cannon. En esta ocasión dos clásicos con Norris, la última cinta de Bronson y un tour de force de acción con Dudikoff y James. ¡Échales un galgo y ves tras ellas!

Braddock: Desaparecido en combate 3 (Braddock: Missing in Action 3, 1988) de Aaron Norris.

El principio de Braddock me encanta, siempre lo ha hecho. Ya desde la primera vez que lo vi siendo pequeño me impresionó la cruda recreación de la caída de Saigón, el abandono de la ciudad, el conflicto por parte de las tropas americanas, pero sobretodo, el drama que subyace en la (aparente) violenta muerte de Lyn Braddock. Y es que cuando de pequeño ves a un mito como Chuck sufrir un impacto emocional de ese tipo, uno comprende por qué no hay más remedio que disparar sin preguntar, que golpear sin pestañear.

Con el influjo de la bonita melodía y de las emocionantes letras del tema Freedom Again de Ron Bloom, asistimos a la odisea de Chuck por recuperar a su mujer mientras el kaos se apodera de Saigón y de la embajada norteamericana, la guerra llega a su fin y el amor Braddock_Missing_In_Action_3_1988_Poster_0001-MasterNorris_comespera salvación. Lyn Braddock prepara las maletas y su pasaporte para acceder a la zona protegida, una amiga de este le roba una pulsera que Chuck regaló a su mujer. Una bomba cae en el edificio destrozándolo todo. Chuck encuentra un cadáver calcinado y por tanto en su muñeca: la pulsera, el símbolo de su unión. Paralelamente Lyn pierde su pasaporte y nunca conseguirá abandonar el país. Chuck coge el último helicóptero tras ser herido por un disparo. “Freedom again” con el corazón roto.

Este pasaje está filmado con aparentes medios y con emotiva eficacia, lo que confiere a la cinta un tono más épico y dramático, Cannon/Norris de autor. El drama folletinesco avanza cuando un cura residente en Vietnam de visita en Washington comunica a Chuck que su mujer, Lyn Braddocksigue sigue viva, y ahí no acaba la fiesta…¡tiene un hijo de trece años! Chuck incrédulo rechaza tal noticia en un principio hasta que no tiene más remedio que aceptarla. ¿Consecuencia? Otra vez a Vietnam, otra vez a liarla, pero esta vez por amor. No hay mejor motivo para reemprender una guerra.

El héroe y el terror (Hero and the Terror, 1987) de William Tannen.

he posterAdjunto el texto y el link sobre la película que escribí en el especial sobre Steve James. Este es un divertido y efectivo policíaco con un Chuck maduro y depilado, futuro papá que se enfrenta al hombre del saco, al psicópata más terrible que acecha en sus pesadillas. Lo más interesante del filme es el cruce entre thriller de acción al servicio de Chuck con elementos de cine de terror y psychokillers de finales de los ochenta, todo esto ambientado en una localización y una trama que remite al mito de El fantasma de la ópera.

https://descatalogadoestoy.wordpress.com/2013/12/16/20-anos-sin-steve-james-parte-2-secundario-de-color-a-sueldo-para-la-cannon/

Kinjite: Prohibido en occidente (Kinjite: Forbbiden Subjects, 1988) de J. Lee Thompson

Kinjite es una de las últimas películas protagonizadas por Bronson para la Cannon. Bastante entrado en años pero con una fuerza y una mala leche bastante notables. Bronson encarga en esta cinta a un policía de Los Ángeles de vuelta de todo y totalmente enfadado con el mundo. Dispuesto a terminar el solo con la corrupción y el vicio que reinan en Hollywood. Su personaje es un derivado con placa de muchos de sus personajes kinjite-poster-324x440para la Cannon como el de La ley de Murphy y en especial el del vigilante Paul Kersey .
Convertido en todo un viejo cascarrabias, la toma con un todopoderoso corruptor y proxeneta de menores llevando hasta límites insospechados su particular forma de impartir justicia y aplicar la ley. La aparición de una familia de japoneses que vienen a vivir a Los Ángeles, dinamita la trama cuando confluyen sus respectivas historias: por una parte el padre de familia japonés, reprimido sexualmente “molesta” a la hija de Bronson y como después éste mismo, totalmente airado es obligado a investigar la desaparición de la hija del japonés, secuestrada por el proxeneta. Todo muy Cannon, todo muy cerradito.

Una de las secuencias más interesantes de la cinta, es la que muestra al rancio y moralista Bronson intentando hacer entrar en razón a una chica que vive sometida al proxeneta. Esta le confiesa orgullosa que le gusta la vida que lleva y que se habría acabado drogando igualmente. Es feliz siendo prostituta. Bronson no tiene más remedio que aceptar que el mundo es como es y él solo no podrá salvarlo si este no quiere ser salvado.

La fuerza de la venganza (Avenging Force, 1986) de Sam Firstenberg

avenging_force_poster_02Michael Dudikoff y Steve James juntos de nuevo más allá de sus aventuras de ninjas americanos. Esta cinta es una de las mejores películas de acción de la productora con muchos elementos interesantes, violencia a raudales y una ambientación y atmósferas excelentes. Adjunto el pequeño análisis que escribí hace tiempo con motivo del especial sobre el fallecido Steve James.

Un auténtico clásico del cine de acción de los ochenta.

https://descatalogadoestoy.wordpress.com/2013/12/16/20-anos-sin-steve-james-parte-2-secundario-de-color-a-sueldo-para-la-cannon/

DIOS BENDIGA A LA CANNON PARTE II: MIS 20 FAVORITAS (2)

 

Seguimos avanzando en la lista de mis veinte películas de la productora Cannon Films, en esta ocasión con cuatro cintas producidas en el año 1987. Qué gran año ¿no?

EL BORRACHO (Barfly, 1987) de Barbet Schroeder

Cuando Charles Bukowski se encontró con Mickey Rourke. Cuando la Cannon se emborrachaba de gloria y no solamente facturaban productos rentables a destajo sino también bordeaba el cine “serio” o directamente producían cine de culto. En esta obra confluyen varios factores que hacen de Barfly una película muy especial. Primero el guión está escrito por Bukowski, un autor underground y de culto cuya relación con el cine siempre ha sido esquiva por no decir irreconciliable. Pocas veces adaptado y de manera barfly_ver2_xlgun tanto irregular, Barfly es la única adaptación “apadrinada” y de la que el escritor norteamericano se siente orgulloso. Por otra parte la interpretación de Rourke: extrema, exagerada, cómica, ingenua, profunda y sobretodo apasionada. Este papl se da en el momento más álgido de su carrera y supone el inicio de su decadencia a través de una serie de papeles cada vez más arriesgados, más extremos, más personales y más alejados del mainstream hollywoodiense.

Barfly es una película un tanto encorsetada en su forma; encerrada prácticamente toda ella entre las cuatro paredes de un bar o en el sucio apartamento en el que reside, bebe, escribe y ama Henry Chinasky. Sus imágenes transmiten el ambiente de decadencia, soledad y amargura de las obras de Bukowski. La buena dirección de actores de Schroeder y sobretodo el trabajo en la luz de Robby Müller elevan esta película sobre el resto de la filmografía de la Cannon. La intensa luz angelina contrasta con la sombría luz amarilla del interior de los bares. Las peleas, las sucias paredes, la sangre que brota de la desencajada mandíbula de Chinasky.
Ver El borracho cuando uno nunca ha probado el alcohol y verla cuando el alcohol forma parte de más del 50% del volumen de tu riego sanguíneo. Mirar a tu lado en la barra del bar y ver a Wanda, cerrar los ojos y al abrirlos estar bebiendo otra botella de vino en el sofá de cualquier apartamento. ¡Por mis amigos y mis amigas!


EL REPORTERO DE LA CALLE 42 (Street Smart, 1987) de Jerry Schatzberg

Street Smart también forma del grupo de películas “de culto” de la Cannon. El año 1987 es uno de los más concurridos de la productora, con una interminable lista de producciones que engloban a las grandes estrellas de la casa en aquella época: Van Damme, Bronson, Norris, Stallone…y entre toda esta maraña fílmica se cuelan títulos como el protagonizado por Christopher Reeve. El eterno protagonista de Superman es la figura clave y el motor principal de esta película. Dice la leyenda que cuando la Cannon 21830-275x413estaba preparando la producción de Superman IV: En busca de la paz (Superman IV: The Quest for Peace, 1987, Sidney J. Furie), uno de los mayores disparates de su travesía como productora, Reeve puso como condición para enfundarse de nuevo las mayas azules y la capa roja, protagonizar este thriller dramático sobre un periodista que busca una historia en las sucias y violentas calles de Manhattan en la década de los ochenta.

La trama se basa en una falsa noticia que va tomando forma y creciendo hasta el punto en el que la realidad supera a la ficción y Reeve se ve envuelto en un crimen real. De nuevo las calles de la gran manzana sirven como escenario para otra historia de la Cannon; ésta es una inteligente y espléndida cinta que basa su fuerza en un gran guión y un grupo de actores tan curioso como en plena forma. Además de la lucha de Reeve por demostrar que es mucho más que el gran superhéroe, encontramos a Mimi Rogers y Kathy Baker y sobre todo a un gran Morgan Freeman en uno de sus primeros grandes papeles. Su actuación es sencillamente brillante.

De nuevo la noche y la oscuridad envuelven el universo de la Cannon.

YO SOY LAS JUSTICIA II (Death Wish 4: The Crackdown, 1987) de J. Lee Thompson

La mala suerte acompaña a Paul Kersey allá donde va, y esto arrastra a Charles Bronson a coger su arma y vagabundear por las calles en busca de justicia, en busca de paz. La cuarta entrega de la serie del “vigilante” es sin duda de las más flojas pero para mi también de las más divertidas y reconozco ser adicto a ella.

Lo primero que hace de ella una joya es su título en castellano: Yo soy la justicia II, mi gran amigo Toni Comas sigue preguntándose a quién se le pudo ocurrir un título así. Yo soy la justicia era el título de la segunda parte de la saga; para la cuarta decidieron 539951b977f43_267051brecuperar este emblemático título. Lo segundo que llama la atención es su argumento: decididamente xploit, la mala suerte se ceba en Bronson cuando la hija de su novia, a la que el quiere como a su propia hija, muere por una sobredosis de cocaina. Además de acabar de un plumazo con el camello responsable de la transacción, Bronson, espoleado y financiado por un dolido ricachón, decide terminar con el imperio de la droga en Los Ángeles. Muerto el perro muerta la rabia.

Esta delirante trama nos regala toda una serie de secuencias en las que Bronson tiene que utilizar algo más que una pistola y saca a relucir su inteligencia y dotes de actor para llegar hasta los peces más gordos de la ciudad. Bronson pasa de las armas a los explosivos y de los paseos nocturnos a las fiestas Playboy. Todo para terminar con el imperio de la droga, para terminara con el mal.

Sin duda, uno de las aspectos que condicionan negativamente la cinta es su bajo presupuesto. Aspecto que vemos en las secuencias de acción pero también en otras como la secuencia en la que Bronson entra en las oficinas de los fabricantes de droga. La secuencia filmada en las oficinas de la Cannon muestra las paredes llenas de pósters de sus producciones de la época.

Es una de mis películas de referencia cuando llego algo turbio a casa a altas horas de la noche o bajas horas de la mañana.

CONTACTO SANGRIENTO (Bloodsport, 1987) de Newt Arnold

Un rumor corría por la cancha de basket y por las inmediaciones del videoclub Rocho. Había salido una película en la que el protagonista era tan buen luchador como Bruce Lee, estaba igual de cuadrado que Stallone y además era guapo. Crucé la calle, bola de basket en mano para ver de que se trataba y la carátula ya te hacía intuir que aquello era un material delicado, un asunto marcial serio y prometedor. Dice otra de las leyendas de la Cannon que el jóven Van Damme se presentó ante los dos primos y les dijo algo así como: “Yo soy capaz de hacer esto” y les lanzo una patada colocándoles su pierna en lawpid-bloodsport_poster_011 cara y a continuación se abrió de piernas ante el asombro de los israelís. Días más tarde se fraguaba el rodaje de Bloodsport, la historia real de Fran Dux, el primer luchador blanco en ganar en el Kumite, un torneo de artes marciales prohibido que se realiza en Hong Kong. Bienvenido Jean-Claude.

En aquella cajota VHS del Rocho veíamos varias imágenes, la chica rubia, Bolo Yeung con cara de malo, un tigre y Van Damme con una espada Ninja. Su cara de niño bueno con la ralla al lado hacían dudar de si aquel tipo iba a ser capaz de satisfacer toda la curiosidad que había despertado en mi. Pasaban las semanas y era imposible alquilar Contacto sangriento, la expectación era tal que hasta mi padre sabía de la existencia de la película y tras su intervención por fin la cinta aterrizó en mi comedor. Casi me quedo ciego de las veces que la vi.

Bloodsport es Cannon en puro estado. La trama parece sacada de un videojuego y con unos pocos elementos, construye una trama que pasa de pantalla a pantalla, de pelea en pelea. Hay persecuciones, historias de amor, de amistad, canciones románticas, aperturas de piernas de Van Damme; las peleas mejor filmadas de la década con una serie de adversarios muy divertidos y originales, además del malo malísimo Bolo Yeung. Van Damme esta magnífico en su acostumbrada exhibición de plásticos movimientos de lucha marcial, entre el karate y el ballet. Pero sobre todo encontramos una de las mejores escenas de entrenamiento del cine de acción de la época. ¡Bien por América!

DIOS BENDIGA A LA CANNON PARTE II: MIS 20 FAVORITAS (1)

Está muy de moda hacer listas de películas. Esta es la oportunidad para “mi lista” con las películas de la Cannon que más me llenan de gozo y paz en los momentos más difíciles. Son películas que han marcado momentos significativos tanto en mi tierna infancia como en mi convulsa juventud y que ahora, en la calma y la ansiedad de los días actuales, es hora de catalogarlas. He incluido en la lista películas de las que ya he hablado anteriormente en otros descatalogados; en estas no me he extendido mucho y he optado por el link del artículo en cuestión. El orden no es ni mucho menos de más a menos, sino por orden de aparición en mis recuerdos.

COBRA, EL BRAZO FUERTE DE LA LEY (Cobra, 1986) de George Pan Cosmatos
Cobra tiene el gran honor de ser la primera cinta original en vhs que tuve en mi poder y que pasó a iniciar mi colección. Aquella mañana del día de Reyes el regalo ya no era un juguete, nada de muñecos, juegos de mesa o coches teledirigidos. El cine en doméstico iba a ocupar espacio en una estantería, pidiendo a gritos la compañía de otras cintas, anhelando una colección. Ingenuo de mi, aluciné cuando al introducir la cinta, el 13417__x400_cobra_1986_poster_01 reproductor la ponía en marcha como todas las cintas originales que alquilaba en el videoclub, pero esta ¡era original! Posteriormente descubrí que una pequeña pestañita de plástico obraba el milagro si la arrancaba…

Seguramente Cobra es una de las películas que más veces he visto en mi vida. Supuso una de las grandes apuestas de la productora. Coproducida con Warner Bros, fue la película que más recaudó para la Cannon en un momento en el que Stallone era el actor más taquillero y el mayor “action hero” de la época. Cobra es un policíaco ambientado en San Francisco que combina registros del thriller de acción de los ochenta (poli duro, persecuciones, buddy movies o peli de colegas, diálogos secos, violencia extrema, músculos) con elementos del cine de terror o slasher de la década. Las escenas de asesinatos están dotadas de un aire de cine de terror malsano y son filmadas a cámara lenta, ópticas de ojo de pez y sonido chirriante (uno de los aspectos que más me siguen interesando) En lo que a Sly se refiere, cada una de las actuaciones de Mario Cobretti son antológicas, llenas de frases tan míticas como lapidarias que merecen aplausos cuando son entonadas: “No trato con psicópatas, yo me los cargo” o “El crimen es una plaga, yo soy el remedio”, todas ellas surgidas de la pluma del gran Sly. Junto a él desfiló y lució larga y deportiva figura su mujer de entonces, la sueca Brigitte Nielsen.

DESAPARECIDO EN COMBATE (Missing in Action, 1984) de Joseph hZito

La Odisea de Chuck Norris en su regreso a Vietnam en búsqueda de prisioneros de guerra es una de las películas más míticas y divertidas de la productora. Missing in action pertenece a un subgénero que podríamos denominar Namxploiation o películas cuya trama bélica se sitúa tanto durante la Guerra de Vietnam como años más tarde del conflicto pero en tierras vietnamitas. Apocalypse Now (1979, Francis Ford Coppola), Boinas verdes (The Green Berets, 1968, John Wayne, Ray Kellog), El cazador (The Deer Hunter, 1978, Michael Cimino) y toda la documentación gráfica y televisiva del conflicto,missing_in_action_1_poster_01 son antecedentes de este xploit ochentero que junto a Rambo son las dos cintas de referencia del género y cuyo esquema narrativo inspiró a toneladas de subproductos filmados generalmente en Filipinas: explosiones, metralletas automáticas, helicópteros, héroes musculosos, rescates de prisioneros de guerra, veteranos de guerra y muchos disparos y filipinos cayendo al suelo de mala manera.

Desaparecido en combate originalmente se filmó como la segunda parte de una serie formada por esta y Desparacido en combate 2 (Missing in Action2: The Beginning, 1985, Lance Hool) que mostraba las aventuras del coronel Braddock y sus compañeros durante el tiempo que estuvieron presos en Vietnam. Finalmente los productores decidieron estrenarla en primer lugar.

En esta cinta Chuck fragua su imagen de tipo duro impermeable totalmente obsesionado con las secuelas de la guerra cuya misión es clara y concisa: demostrar que hay prisioneros de guerra en Vitenam y recuperarlos. Armado con un ejército que consta de él y un arsenal de armas se enfrenta a todo y a todos. Desde que vi esta película siempre he querido llevar barba, como Chuck.

EL TREN DEL INFIERNO (Runnaway Train, 1985) de AndreiKonchalovsky

El Tren del infierno es sin lugar a dudas una de las mejores películas producidas desde la Cannon y uno de los títulos que más me impactó. Al verla en un pase por la tele, me dejó simplemente en estado de ¡shock! Inspirada en un viejo guión del maestro japonés Akira Kurosawa, comienza como una película carcelaria en la que dos presos se fugan de una 2013-01-12-runaway-train150ppicárcel de máxima seguridad en Alaska para acabar en un tren desbocado y sin frenos.

El ambiente helado deja transpirar el frío fuera de la pantalla, el ritmo vertiginoso, la violencia extrema y sobre todo la interpretación física y visceral tanto de Jon Voight como de Eric Roberts hacen de esta película todo un clásico.

En la línea de algunos productos anteriores como Caza salvaje (Death Hunt, 1981, Peter Hunt) o El emperador del Norte (Emperorof the North Pole, 1973, Robert Aldrich) que también explotan los instintos más salvajes del ser humano en situaciones límite; siempre frío y nieve como decorados. Las imágenes de El tren del infierno atrapan desde el primer instante por el trepidante ritmo que impone Konchalovsky en su puesta en escena. Al igual que las películas citadas, la trama se acaba resumiendo en un enfrentamiento entre dos hombres cercanos al animal, en una lucha casi ancestral, en una persecución llevada hasta el mismo infierno.

El JUSTICIERO DE LA NOCHE (Death Wish 2, 1985) de MichaelWinner

Ha llegado Charles Bronson a la ciudad. Exactamente al Bronx más degradado de la década de los ochenta: edificios prácticamente en ruinas, bandas de delincuentes organizados con estética punk, la policía totalmente superada que mira hacia otro lado y un vecindario harto de robos, violaciones y asesinatos ante sus ojos que quedan inmunes.
Ante este panorama se enfrenta Paul Kersey, aquel arquitecto pacífico y objetor de DeathWish3conciencia que tras perder a su mujer por asesinato y que su hija fuera violada se transformó en el “vigilante” más demoledor de la historia del cine. Primero las calles de Nueva York en los setenta y posteriormente Los Ángeles fueron testigos de los andares nocturos de Bronson en busca de sucios maleantes, negros y yonkis de baja estofa para ajusticiarlos sin piedad. No pidan clemencia.

En esta ocasión la llamada de un viejo amigo de Bronson le lleva al Bronx donde directamente..¡hay una guerra! Y así se emplea Bronson y su director Michael Winner. El justiciero de la noche es Cannon en estado puro y un disparate de dimensiones bíblicas que lleva al límite los pretextos de moda en el cine de acción de la época: con elementos del cine de venganza, del policíaco, namsploitation al estilo Rambo, del xploit de bandas, del cine postapocalíptico, del subgénero de delincuencia en los institutos…y Bronson repartiendo leña y enfrentándose a todos en un final que parece un filme bélico ametralladora incluida. Sin duda, uno de los desfases más supersónicos de la década. Maravillosa.