DIOS BENIDGA A LA CANNON PARTE II: MIS 20 FAOVRITAS (3)

Cuatro títulos más, indiscutiblemente míticos dentro de la lista de mis 20 películas favoritas. Copas de vino, cigarros, patadas, lanzallamas, estrellas Ninja, el universo de la Cannon que parte de su reluciente logo azulado.

Corrientes de amor (Love Streams, 1984) de John Cassavetes

Se erizan los pelos de mis brazos (y no son pocos) únicamente al escribir el nombre de John Cassavetes, y que sea a través de un artículo dedicado a la productora Cannon hace que directamente se rizen en una permanente eterna y duradera. Tan duradera como el impacto que cada una de las películas de este director deja tras su visionado. No haber love_streams_1984postervisto una película de Cassavetes es un moderado delito y una bendita suerte, la oportunidad de plantarte ante el universo de John y por extensión de Gena no es más que un privilegio.

The Last but not the Least. Love Streams es la última pero no la peor de sus películas como director. Cuando un director como Cassavetes, independiente por naturaleza y por obligación, se enfrentaba a los duros y mainstream ochentas y cuando producir una de sus películas era una odisea enorme, aparecieron los dos primos israelís. Cassavetes, visiblemente enfermo y en una aparente decadencia física encontró en la Cannon el amparo para realizar su último tour de force. Love Streams es una película pequeña, cuya dimensión es prácticamente infinita. A pesar de ser una de sus obras más tristes y decadentes, en la que sus personajes se ven abocados al desamparo más aparente; de sus profundidades nacen los visos de ilusión y de luz más gratificantes de la filmografía del director norteamericano.

La historia del personaje interpretado por Cassavetes, un escritor decadente que prepara su nueva obra a partir del testimonio de las múltiples mujeres que rodean su vida, no hace más que resaltar el vacío y la soledad a la que se enfrenta el ser humano y el artista en sus últimos momentos. La luz, el amor, invade la vida de John cuando su hijo y su hermana aparecen en su vida para complicarla más aún. Cassavetes, un director al que siempre se le clasifica en el apartado de director hiperrealista asociado a recursos técnicos como la cámara en mano, la dirección de actores al límite, arriesga en cambio en esta ocasión con recursos narrativos y técnicos extraídos de otros formatos. Desde secuencias oníricas en la línea de los apuntes que ya aparecían en Opening Night (1977) hasta iluminaciones nocturnas expresionistas que acercan el filme a registros más lúgubres y terroríficos.

¿Y Gena? Gena condensa en su papel todos y cada uno de sus registros en sus anteriores filmes interpretados para su marido, de Mabel a Myrtle pasando por Minnie.

El guerreo americano (American Ninja, 1985) de Sam Firstenberg

13501__x400_american_ninja_1_poster_01Adjunto en el post el comentario que ya hice sobre American Ninja en relación al especial sobre Steve James. Tan solo añadir que sin duda es la cinta más representativa sobre ninjas y destacar su impresionante póster y también cuenta con la presencia del siempre divertido Steve James.

 

https://descatalogadoestoy.wordpress.com/2013/12/16/20-anos-sin-steve-james-parte-2-secundario-de-color-a-sueldo-para-la-cannon/

Cyborg (1989) de Albert Pyun

Cyborg es una de mis pelis favoritas de la Cannon y también de Van Damme. Una auténtica joya. Eso si la primera sensación que me transmitió el visionado de Cyborg fue desconcierto. Van Damme en un mundo postapocalíptico extraído de Mad Max- Salvajes 13504__x400_cyborg_poster_01de la autopista (Mad Max, 1979, George Miller). El mundo está cerca del Apocalipsis y su salvación depende de Van Damme y de llevar a Atlanta una científica que guarda un secreto valiosísimo.

La trama no deja de ser una road movie combinada con la típica cinta de persecución repleta de influencias/copias de Terminator y todo el universo generado a partir de la saga Mad Max. Con unos efectos especiales algo rudimentarios, la cinta basa su éxito en la atmósfera de terror gracias a unos decorados industriales y desérticos que sumados a la lluvia constante y la música de sintetizador hace de ella una película diferente.

Cyborg es un xploit tardío al estilo El exterminador de la carretera (Il giusticiere della strada, 1983, Giuliano Carnimeo) con un malo malísimo que desprende terror cada vez que enseña sus ojos brillantemente azules y que tiene unas secuencias de lucha impecablemente filmadas por Albert Pyun, director de algunas de las cintas más estrambóticas de la productora.

El exterminador 2 (Exterminator 2, 1984) de Mark Buntzman

El exterminador (1980) era un xploit del subgénero “Vigilante” dirigido por James Glickehaus y que rapidamente se convirtió en una cinta de culto a principios de los ochenta. Con un estilo sórdido cercano al underground, suponía una especia de precuela de Acorralado (1982) al presentar un personaje traumatizado por la Guerra del Vietnam 8560__x400_exterminator_2_poster_01y que a su regreso a Manhattan se encontraba con un mundo tan violento como el vivido en el sudeste asiático. La respuesta era por supuesto el ojo por ojo diente por diente; violencia y justicia callejera en los bajos fondos neoyorquinos. La cinta tiene el honor de añadir a la lista de fetiches armamentísticos, uno de los más espectaculares de la década: el lanzallamas.

El exterminador 2 recoge el personaje interpretado por el gran Robert Ginty y lo hunde en el universo más xploit y puro de la Cannon de la mitad de la década. Un cruce entre El justiciero de la noche (1985) y El exterminador: Robert Ginty se enamora de una bailarina y una pandilla de delincuentes disfrazados de punkies postapocalípticos y liderados por un musculoso y pasado de rosca Mario Van Peebles, tras enfadarse con Ginty arremeten contra su novia y la dejan paralítica. Paralelamente el exterminador ha vuelto a las calles a limpiar la ciudad; el resto es totalmente imaginable… Si te gusta la Cannon esto es canela en rama. El sonido del lanzallamas, el look de Van Peebles y los escenarios del Bronx totalmente en ruinas son una gozada. Fiesta popular en tu sala de estar.

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DIOS BENDIGA A LA CANNON PARTE II: MIS 20 FAVORITAS (2)

 

Seguimos avanzando en la lista de mis veinte películas de la productora Cannon Films, en esta ocasión con cuatro cintas producidas en el año 1987. Qué gran año ¿no?

EL BORRACHO (Barfly, 1987) de Barbet Schroeder

Cuando Charles Bukowski se encontró con Mickey Rourke. Cuando la Cannon se emborrachaba de gloria y no solamente facturaban productos rentables a destajo sino también bordeaba el cine “serio” o directamente producían cine de culto. En esta obra confluyen varios factores que hacen de Barfly una película muy especial. Primero el guión está escrito por Bukowski, un autor underground y de culto cuya relación con el cine siempre ha sido esquiva por no decir irreconciliable. Pocas veces adaptado y de manera barfly_ver2_xlgun tanto irregular, Barfly es la única adaptación “apadrinada” y de la que el escritor norteamericano se siente orgulloso. Por otra parte la interpretación de Rourke: extrema, exagerada, cómica, ingenua, profunda y sobretodo apasionada. Este papl se da en el momento más álgido de su carrera y supone el inicio de su decadencia a través de una serie de papeles cada vez más arriesgados, más extremos, más personales y más alejados del mainstream hollywoodiense.

Barfly es una película un tanto encorsetada en su forma; encerrada prácticamente toda ella entre las cuatro paredes de un bar o en el sucio apartamento en el que reside, bebe, escribe y ama Henry Chinasky. Sus imágenes transmiten el ambiente de decadencia, soledad y amargura de las obras de Bukowski. La buena dirección de actores de Schroeder y sobretodo el trabajo en la luz de Robby Müller elevan esta película sobre el resto de la filmografía de la Cannon. La intensa luz angelina contrasta con la sombría luz amarilla del interior de los bares. Las peleas, las sucias paredes, la sangre que brota de la desencajada mandíbula de Chinasky.
Ver El borracho cuando uno nunca ha probado el alcohol y verla cuando el alcohol forma parte de más del 50% del volumen de tu riego sanguíneo. Mirar a tu lado en la barra del bar y ver a Wanda, cerrar los ojos y al abrirlos estar bebiendo otra botella de vino en el sofá de cualquier apartamento. ¡Por mis amigos y mis amigas!


EL REPORTERO DE LA CALLE 42 (Street Smart, 1987) de Jerry Schatzberg

Street Smart también forma del grupo de películas “de culto” de la Cannon. El año 1987 es uno de los más concurridos de la productora, con una interminable lista de producciones que engloban a las grandes estrellas de la casa en aquella época: Van Damme, Bronson, Norris, Stallone…y entre toda esta maraña fílmica se cuelan títulos como el protagonizado por Christopher Reeve. El eterno protagonista de Superman es la figura clave y el motor principal de esta película. Dice la leyenda que cuando la Cannon 21830-275x413estaba preparando la producción de Superman IV: En busca de la paz (Superman IV: The Quest for Peace, 1987, Sidney J. Furie), uno de los mayores disparates de su travesía como productora, Reeve puso como condición para enfundarse de nuevo las mayas azules y la capa roja, protagonizar este thriller dramático sobre un periodista que busca una historia en las sucias y violentas calles de Manhattan en la década de los ochenta.

La trama se basa en una falsa noticia que va tomando forma y creciendo hasta el punto en el que la realidad supera a la ficción y Reeve se ve envuelto en un crimen real. De nuevo las calles de la gran manzana sirven como escenario para otra historia de la Cannon; ésta es una inteligente y espléndida cinta que basa su fuerza en un gran guión y un grupo de actores tan curioso como en plena forma. Además de la lucha de Reeve por demostrar que es mucho más que el gran superhéroe, encontramos a Mimi Rogers y Kathy Baker y sobre todo a un gran Morgan Freeman en uno de sus primeros grandes papeles. Su actuación es sencillamente brillante.

De nuevo la noche y la oscuridad envuelven el universo de la Cannon.

YO SOY LAS JUSTICIA II (Death Wish 4: The Crackdown, 1987) de J. Lee Thompson

La mala suerte acompaña a Paul Kersey allá donde va, y esto arrastra a Charles Bronson a coger su arma y vagabundear por las calles en busca de justicia, en busca de paz. La cuarta entrega de la serie del “vigilante” es sin duda de las más flojas pero para mi también de las más divertidas y reconozco ser adicto a ella.

Lo primero que hace de ella una joya es su título en castellano: Yo soy la justicia II, mi gran amigo Toni Comas sigue preguntándose a quién se le pudo ocurrir un título así. Yo soy la justicia era el título de la segunda parte de la saga; para la cuarta decidieron 539951b977f43_267051brecuperar este emblemático título. Lo segundo que llama la atención es su argumento: decididamente xploit, la mala suerte se ceba en Bronson cuando la hija de su novia, a la que el quiere como a su propia hija, muere por una sobredosis de cocaina. Además de acabar de un plumazo con el camello responsable de la transacción, Bronson, espoleado y financiado por un dolido ricachón, decide terminar con el imperio de la droga en Los Ángeles. Muerto el perro muerta la rabia.

Esta delirante trama nos regala toda una serie de secuencias en las que Bronson tiene que utilizar algo más que una pistola y saca a relucir su inteligencia y dotes de actor para llegar hasta los peces más gordos de la ciudad. Bronson pasa de las armas a los explosivos y de los paseos nocturnos a las fiestas Playboy. Todo para terminar con el imperio de la droga, para terminara con el mal.

Sin duda, uno de las aspectos que condicionan negativamente la cinta es su bajo presupuesto. Aspecto que vemos en las secuencias de acción pero también en otras como la secuencia en la que Bronson entra en las oficinas de los fabricantes de droga. La secuencia filmada en las oficinas de la Cannon muestra las paredes llenas de pósters de sus producciones de la época.

Es una de mis películas de referencia cuando llego algo turbio a casa a altas horas de la noche o bajas horas de la mañana.

CONTACTO SANGRIENTO (Bloodsport, 1987) de Newt Arnold

Un rumor corría por la cancha de basket y por las inmediaciones del videoclub Rocho. Había salido una película en la que el protagonista era tan buen luchador como Bruce Lee, estaba igual de cuadrado que Stallone y además era guapo. Crucé la calle, bola de basket en mano para ver de que se trataba y la carátula ya te hacía intuir que aquello era un material delicado, un asunto marcial serio y prometedor. Dice otra de las leyendas de la Cannon que el jóven Van Damme se presentó ante los dos primos y les dijo algo así como: “Yo soy capaz de hacer esto” y les lanzo una patada colocándoles su pierna en lawpid-bloodsport_poster_011 cara y a continuación se abrió de piernas ante el asombro de los israelís. Días más tarde se fraguaba el rodaje de Bloodsport, la historia real de Fran Dux, el primer luchador blanco en ganar en el Kumite, un torneo de artes marciales prohibido que se realiza en Hong Kong. Bienvenido Jean-Claude.

En aquella cajota VHS del Rocho veíamos varias imágenes, la chica rubia, Bolo Yeung con cara de malo, un tigre y Van Damme con una espada Ninja. Su cara de niño bueno con la ralla al lado hacían dudar de si aquel tipo iba a ser capaz de satisfacer toda la curiosidad que había despertado en mi. Pasaban las semanas y era imposible alquilar Contacto sangriento, la expectación era tal que hasta mi padre sabía de la existencia de la película y tras su intervención por fin la cinta aterrizó en mi comedor. Casi me quedo ciego de las veces que la vi.

Bloodsport es Cannon en puro estado. La trama parece sacada de un videojuego y con unos pocos elementos, construye una trama que pasa de pantalla a pantalla, de pelea en pelea. Hay persecuciones, historias de amor, de amistad, canciones románticas, aperturas de piernas de Van Damme; las peleas mejor filmadas de la década con una serie de adversarios muy divertidos y originales, además del malo malísimo Bolo Yeung. Van Damme esta magnífico en su acostumbrada exhibición de plásticos movimientos de lucha marcial, entre el karate y el ballet. Pero sobre todo encontramos una de las mejores escenas de entrenamiento del cine de acción de la época. ¡Bien por América!

DIOS BENDIGA A LA CANNON PARTE II: MIS 20 FAVORITAS (1)

Está muy de moda hacer listas de películas. Esta es la oportunidad para “mi lista” con las películas de la Cannon que más me llenan de gozo y paz en los momentos más difíciles. Son películas que han marcado momentos significativos tanto en mi tierna infancia como en mi convulsa juventud y que ahora, en la calma y la ansiedad de los días actuales, es hora de catalogarlas. He incluido en la lista películas de las que ya he hablado anteriormente en otros descatalogados; en estas no me he extendido mucho y he optado por el link del artículo en cuestión. El orden no es ni mucho menos de más a menos, sino por orden de aparición en mis recuerdos.

COBRA, EL BRAZO FUERTE DE LA LEY (Cobra, 1986) de George Pan Cosmatos
Cobra tiene el gran honor de ser la primera cinta original en vhs que tuve en mi poder y que pasó a iniciar mi colección. Aquella mañana del día de Reyes el regalo ya no era un juguete, nada de muñecos, juegos de mesa o coches teledirigidos. El cine en doméstico iba a ocupar espacio en una estantería, pidiendo a gritos la compañía de otras cintas, anhelando una colección. Ingenuo de mi, aluciné cuando al introducir la cinta, el 13417__x400_cobra_1986_poster_01 reproductor la ponía en marcha como todas las cintas originales que alquilaba en el videoclub, pero esta ¡era original! Posteriormente descubrí que una pequeña pestañita de plástico obraba el milagro si la arrancaba…

Seguramente Cobra es una de las películas que más veces he visto en mi vida. Supuso una de las grandes apuestas de la productora. Coproducida con Warner Bros, fue la película que más recaudó para la Cannon en un momento en el que Stallone era el actor más taquillero y el mayor “action hero” de la época. Cobra es un policíaco ambientado en San Francisco que combina registros del thriller de acción de los ochenta (poli duro, persecuciones, buddy movies o peli de colegas, diálogos secos, violencia extrema, músculos) con elementos del cine de terror o slasher de la década. Las escenas de asesinatos están dotadas de un aire de cine de terror malsano y son filmadas a cámara lenta, ópticas de ojo de pez y sonido chirriante (uno de los aspectos que más me siguen interesando) En lo que a Sly se refiere, cada una de las actuaciones de Mario Cobretti son antológicas, llenas de frases tan míticas como lapidarias que merecen aplausos cuando son entonadas: “No trato con psicópatas, yo me los cargo” o “El crimen es una plaga, yo soy el remedio”, todas ellas surgidas de la pluma del gran Sly. Junto a él desfiló y lució larga y deportiva figura su mujer de entonces, la sueca Brigitte Nielsen.

DESAPARECIDO EN COMBATE (Missing in Action, 1984) de Joseph hZito

La Odisea de Chuck Norris en su regreso a Vietnam en búsqueda de prisioneros de guerra es una de las películas más míticas y divertidas de la productora. Missing in action pertenece a un subgénero que podríamos denominar Namxploiation o películas cuya trama bélica se sitúa tanto durante la Guerra de Vietnam como años más tarde del conflicto pero en tierras vietnamitas. Apocalypse Now (1979, Francis Ford Coppola), Boinas verdes (The Green Berets, 1968, John Wayne, Ray Kellog), El cazador (The Deer Hunter, 1978, Michael Cimino) y toda la documentación gráfica y televisiva del conflicto,missing_in_action_1_poster_01 son antecedentes de este xploit ochentero que junto a Rambo son las dos cintas de referencia del género y cuyo esquema narrativo inspiró a toneladas de subproductos filmados generalmente en Filipinas: explosiones, metralletas automáticas, helicópteros, héroes musculosos, rescates de prisioneros de guerra, veteranos de guerra y muchos disparos y filipinos cayendo al suelo de mala manera.

Desaparecido en combate originalmente se filmó como la segunda parte de una serie formada por esta y Desparacido en combate 2 (Missing in Action2: The Beginning, 1985, Lance Hool) que mostraba las aventuras del coronel Braddock y sus compañeros durante el tiempo que estuvieron presos en Vietnam. Finalmente los productores decidieron estrenarla en primer lugar.

En esta cinta Chuck fragua su imagen de tipo duro impermeable totalmente obsesionado con las secuelas de la guerra cuya misión es clara y concisa: demostrar que hay prisioneros de guerra en Vitenam y recuperarlos. Armado con un ejército que consta de él y un arsenal de armas se enfrenta a todo y a todos. Desde que vi esta película siempre he querido llevar barba, como Chuck.

EL TREN DEL INFIERNO (Runnaway Train, 1985) de AndreiKonchalovsky

El Tren del infierno es sin lugar a dudas una de las mejores películas producidas desde la Cannon y uno de los títulos que más me impactó. Al verla en un pase por la tele, me dejó simplemente en estado de ¡shock! Inspirada en un viejo guión del maestro japonés Akira Kurosawa, comienza como una película carcelaria en la que dos presos se fugan de una 2013-01-12-runaway-train150ppicárcel de máxima seguridad en Alaska para acabar en un tren desbocado y sin frenos.

El ambiente helado deja transpirar el frío fuera de la pantalla, el ritmo vertiginoso, la violencia extrema y sobre todo la interpretación física y visceral tanto de Jon Voight como de Eric Roberts hacen de esta película todo un clásico.

En la línea de algunos productos anteriores como Caza salvaje (Death Hunt, 1981, Peter Hunt) o El emperador del Norte (Emperorof the North Pole, 1973, Robert Aldrich) que también explotan los instintos más salvajes del ser humano en situaciones límite; siempre frío y nieve como decorados. Las imágenes de El tren del infierno atrapan desde el primer instante por el trepidante ritmo que impone Konchalovsky en su puesta en escena. Al igual que las películas citadas, la trama se acaba resumiendo en un enfrentamiento entre dos hombres cercanos al animal, en una lucha casi ancestral, en una persecución llevada hasta el mismo infierno.

El JUSTICIERO DE LA NOCHE (Death Wish 2, 1985) de MichaelWinner

Ha llegado Charles Bronson a la ciudad. Exactamente al Bronx más degradado de la década de los ochenta: edificios prácticamente en ruinas, bandas de delincuentes organizados con estética punk, la policía totalmente superada que mira hacia otro lado y un vecindario harto de robos, violaciones y asesinatos ante sus ojos que quedan inmunes.
Ante este panorama se enfrenta Paul Kersey, aquel arquitecto pacífico y objetor de DeathWish3conciencia que tras perder a su mujer por asesinato y que su hija fuera violada se transformó en el “vigilante” más demoledor de la historia del cine. Primero las calles de Nueva York en los setenta y posteriormente Los Ángeles fueron testigos de los andares nocturos de Bronson en busca de sucios maleantes, negros y yonkis de baja estofa para ajusticiarlos sin piedad. No pidan clemencia.

En esta ocasión la llamada de un viejo amigo de Bronson le lleva al Bronx donde directamente..¡hay una guerra! Y así se emplea Bronson y su director Michael Winner. El justiciero de la noche es Cannon en estado puro y un disparate de dimensiones bíblicas que lleva al límite los pretextos de moda en el cine de acción de la época: con elementos del cine de venganza, del policíaco, namsploitation al estilo Rambo, del xploit de bandas, del cine postapocalíptico, del subgénero de delincuencia en los institutos…y Bronson repartiendo leña y enfrentándose a todos en un final que parece un filme bélico ametralladora incluida. Sin duda, uno de los desfases más supersónicos de la década. Maravillosa.