CATALOGANDO A LOUIS GOSSETT, JR. PARTE II: TRAS EL OSCAR AL MEJOR ACTOR SECUNDARIO

Alto, delgado, cabeza rapada, andar desgarbado. No es otro negro más con mostacho. Tampoco se trata de otro secundario más de color dando réplica o haciendo el contrapeso cómico o dramático a la estrella de raza blanca de turno… Actor de registro ilimitado, capaz de encarnar al ser más despreciable y antipático del mundo y también al más entrañable y cariñoso que uno pueda imaginarse. Durante toda la década de los ochenta el recuerdo de su imagen ha quedado grabada en mi recuerdo tras salir de muchas dobles sesiones de barrio. Temible cuando escupe la ira desde sus enrabietados ojos, adorable cuando sonríe cigarro en boca y sus oscuros ojos iluminan su rostro y toda la pantalla.

Louis Gossett, Jr. pertenece a la generación de actores negros posterior a la irrupción de Sidney Poitier, el primer gran actor de color en ser reconocido como una estrella y merecedor de una estatuilla de la Academia. La suya es una generación de actores que bailaba entre los papeles de protagonista en películas “blaxploitation” ( filmes realizados por y para un público de raza negra ávido de historias en las que verse totalmente identificado, color de la piel incluido) y los roles secundarios en películas protagonizadas por estrellas (o actores del montón) de raza blanca: compañeros del policía protagonista, profesores, campesinos del Sur más profundo, músicos de jazz, ladrones, delincuentes y ciudadanos de baja estofa. Entre el primer grupo de actores podemos destacar a Fred Williamson, Richard Roundtree, Jim Kelly o Melvin Van Peebles, y en el segundo grupo a nombres como: James Earl Jones, Yaphet Kotto, Billy Dee Williams o Paul Winfield.

Actor and a gentlemanFirmada b y n

En el horizonte, la nueva generación de actores afroamericanos que compite con los actores de raza blanca en el mismo ring y bajo las mismas reglas. Protagonistas de series de televisión y de éxitos de Hollywood; Bill Cosby, Richard Pryor o el rey de los ochenta en lo que a piel oscura se refiere, Eddy Murphy. Todos ellos estrellas de la comedia, como si únicamente hacer el payaso fuese acompañado del éxito. Generación que acabará siendo superada por la que hoy en día reina y colecciona premios de la Academia; Morgan Freeman, Will Smith, Jamie Foxx o Forest Withaker.

Oficial y caballero (Officer and a Gentleman, 1982, Taylor Hackford)

¡Señor si Señor!

Louis Gossett tiene el privilegio de ser el primer actor negro en ganar un Oscar al mejor actor secundario por su papel de Sargento Emil Foley en Oficial y caballero. Vista hoy en día, la película resulta una propuesta un tanto rancia y añeja. Una historia de amor que destila un aroma bastante trasnochado provocado por la esencia y trama principal de la historia: mujeres sin futuro que trabajan en una fábrica en busca y captura de un soldado Oficial y caballero postermarine que les arregle el futuro. A pesar de todo, la película está narrada con bastante sobriedad y con un estilo muy “negro” por parte de Hackford, gracias entre otras cosas a su fotografía gris -que entristece continuamente la pantalla- y al carácter de sus protagonistas: personajes sin rumbo ni futuro, destinados al fracaso y a repetir los errores de sus progenitores. Y entre toda esta maraña de funestos acontecimientos encontramos a Louis Gossett, Jr. en el papel del sargento Foley, un auténtico hijo de puta que tiene como misión convertir en marines y en definitiva en “hombres” a un grupo de inútiles y auténticos losers. La actuación de Gossett es, sin ninguna duda lo mejor de la película y un trabajo que creará escuela. Posteriormente veremos a crueles instructores muy similares en La chaqueta metálica (Full Metal Jacket, 1987, Stanley Kubrick) o El sargento de hierro (Heartbreak Ridge, 1986, Clint Eastwood). Ese sargento implacable, duro, inviolable, intransigente, dispuesto a destrozarte y a hacerte abandonar el barco a las primeras de cambio y así tu noble propósito de ser un soldado. Si quieres algún día lanzar tu gorra al cielo y celebrar tu graduación tendrás que sufrir a este negro durante cinco años. Mucho más infernal que tus peores pesadillas: no es Freddy Kruegger, es Louis Gosset, Jr que se acaba de quitar la gorra.

¿Y después del Oscar? Además de no dejar nunca de trabajar en televisión, medio que realmente le permitió ser el gran protagonista, encontramos a Gossett como secundario en varias cintas de acción, aventuras y de género fantástico, que hoy en día son auténticas obras de culto, olvidadas y eternas, oportunistas e imprescindibles. ¡Vamos a catalogar algunas de ellas!

 

Jaws 3-D: El gran tiburón (Jaws 3-D, 1983, Joe Alves)

Mordiscos tridimensionales

La tercer entrega de la saga iniciada por Steven Spielberg, es la primera película para la gran pantalla en la que participa Gossett. Tal y como indica su título se trata de un filme en el formato 3D anagífico que tanto se puso de moda a principios de los ochenta y que al igual que con Viernes 13 3D, aprovecharon el hecho de ser la tercera parte para añadirle la letra D y así potenciar la idea del formato.

Tiburón 3 solucionando el desastreTiburon 3, sonriendo

La puesta en escena de la película está totalmente condicionada al formato tridimensional en un cúmulo de planos en los que diferentes objetos se acercan a la pantalla. Imaginamos que en las salas de cine, su visionado causaría algún que otro susto: cuchillos, gotas de sangre,… hasta el propio tiburón blanco escapa de la pantalla para pasarse a nuestra dimensión.

A pesar de que el jefe de policía Brody (Roy Scheider) ya no aparece en esta entrega, la maldición de los Brody no desaparece. Aquí son sus hijos los que se enfrentan al temible monstruo acuático, esta vez creando el caos en un moderno parque acuático. Uno de los Tiburon 3 d posteraspectos más destacados reside en la fusión entre cine de terror y película de catástrofes tan de moda en la década pasada. A las habituales escenas de acecho submarino y posteriores ataques se le añaden secuencias donde la confusión y el pánico se apoderan de la multitud cuando el gran tiburón invade el parque.

Louis Gossett, Jr. interpreta el rol secundario del director del parque acuático: un personaje vil y pusilánime, interesado únicamente en el éxito inmediato de su empresa a toda costa, incluso por encima de las vidas de sus clientes. Al igual que en muchas de las películas de la época, Gossett es el único negro de la cinta.

 

Enemigo mío (Enemy Mine, 1985, Wolfang Petersen)

Infierno en el espacio exterior

Enemigo mío es una curiosa película de ciencia-ficción que recoge la idea esencial de uno de los clásicos de John Boorman Infierno en el pacífico (Hell in the Pacific, 1973), si en aquella ocasión eran dos soldados, uno americano y otro japonés que quedan atrapados en una isla desierta del pacífico; en la película de Petersen se trata de un humano y un “drac”(seres similares a reptiles) que se encuentran en un inhóspito planeta. Solos y enfrentados como enemigos tras varias batallas poco a poco irán congeniando como única solución a su supervivencia hasta convertirse en algo parecido a una típica pareja. Dennis Quaid interpreta al humano y Gosset al “drac” que totalmente maquillado e irreconocible, consigue hacer un gran trabajo interpretativo gracias a su manejo físico del cuerpo, la voz y sobre todo la expresión de sus ojos.

Enemigo mío posterkinopoisk.ru

La película que en su primera mitad es un sobrio ejercicio de estilo al igual que lo era el filme de Boorman, poco a poco se convierte en un espectáculo palomitero y sensiblón, muy típico de productos de la época, edulcorados mainstreams en la línea del E.T. de Steven Spielberg o de Cocoon (1985, Ron Howard).. Para el recuerdo queda una de las secuencias más psicotrónicas de la década: el parto que sufre Gossett (se trata de seres hermafroditas) dando a luz a un pequeño “drac”. Es la parte más curiosa de la cinta, parecida al drama costumbrista de un matrimonio de seres de diferentes planetas.

 

Águila de acero (Iron Eagle, 1986, Sidney J. Furie)

Yo también quiero ser piloto

Este es sin lugar a dudas uno de los títulos más míticos de su época. Hoy en día totalmente olvidado, causó furor y colas en las salas de cine y a continuación largas jornadas de espera en los videoclubs a la espera de quedar libre y poder alquilarla. Tal fue su éxito que generó una saga siempre interpretada por Gosset en el papel del Coronel Chappy Sinclair.

Su trama es una combinación de cine de acción con aviones de guerra (siempre los F16) al estilo de Firefox, el arma definitiva (Firefox, 1982, Clint Eastwood) o del otro gran título del subgénero, Top Gun, ídolos del aire (Top Gun, 1986, Tony Scott), junto a la película de aventuras de adolescentes como Los Goonies y el cine bélico de rescate en la línea de Rambo: Acorralado- Parte II (Rambo: First Blood Part II, 1985, George Pan Cosmatos) o Desaparecido en combate (Missing in Action, 1984, Josesph Zito).

La trama es tan disparatada y efectiva que pone los pelos de punta: un piloto americano es detenido y secuestrado por un gobierno islamista radal (¿yihadista?) del Medio Este cuando volaba su espacio aéreo. Una vez sentenciado a muerte, su hijo, un estudiante de piloto, se encargará de montar un plan junto a sus amigos para liberar a su padre. ¿Qué pinta Gossett? Pues ante todo dar seriedad y algo de coherencia a este desaguisado, y después ayudar al chaval a montar la operativa de rescate.

De esa manera, con la ayuda de su cuadrilla de amiguetes, todos hijos de militares y personal de inteligencia americana, planean el robo de dos F16 para ir al meollo del asunto. Aguila de acero posterAsí la trama pasa de la comedia juvenil, a un derivado de película de espionaje y entrenamiento, hasta la parte final que es un puro ejercicio bélico, con secuencias aéreas muy bien filmadas. ¿Y los islamistas? Quedan hechos añicos por culpa de un niñato imberbe. El papel de Gossett tiene mucho del sargento Foley de Oficial y caballero, aunque en esta ocasión su carácter es algo más templado y se muestra mucho más cariñoso con su pupilo. La trama es una relación entre mentor y alumno, entre padre e hijo. Gossett no solo enseña a su alumno todos los secretos del pilotaje y de las secretas operaciones militares sino que mueve el culo al ritmo de James Brown como lo que es, un auténtico soul man.

El templo del oro (Firewalker, 1986, J. Lee Thomposon)

Cuando Louis encontró a Chuck

Esta simpática cinta de aventuras supuso el encuentro entre Chuck Norris y Louis Gosset, Jr. y a su vez el granito de arena de este último en el mítico universo de la productora Cannon. Tuve la suerte de ver esta película en el cine siendo muy pequeño aún sin ser consciente de quiénes las interpretaban. Tan solo recuerdo que me lo pasé muy bien, que era muy divertida y la acción era frenética. Vista hoy en día entiendo porqué me gustó tanto.

El templo del oro, los tresEl templo del oroLa química entre los dos actores es fantástica, Gossett está en su salsa y sonríe tan felizmente que por primera vez vemos lo amplio que son sus encías.  Y en cuanto a Chuck, si alguien duda de su esfuerzo por actuar y acercarse a algo parecido a un actor, esta cinta es la mejor muestra de ello. Y para ayudarle en su cometido, además del bueno de Gossett, está otro mítico personaje de la Cannon, el director británico J. Lee Thompson. Lejos quedan Los cañones de Navarone (The Guns of Navarone, 1961), pero quién ha dirigido uno de mis títulos favoritos de aventuras exóticas como es La India en llamas (North West Frontier, 1959), no puede salir más que airoso de una aventura al más puro estilo Indy/Allan Quatermains. Ver a Chuck en plan seductor, soltando bromas a diestro y siniestro, puro en boca no tiene precio. No faltan las buenas patadas de kárate, búsqueda de oro, chica rubia y guapa, peleas en bares, persecuciones y mucho, muchísimo cartón piedra. Chuck besa igual de mal que siempre y Gossett se enfada como nunca. Imprescindible.

 

El rector (The Principal, 1987, Christopher Cain)

Hay un nuevo jefe en la escuela

El rector entraría dentro del subgénero de dramas violentos en escuelas con alumnos conflictivos con títulos como Curso 1984 (Class of 1984, 1982, Mark L. Lester),  Mentes peligrosas (Dangerous Minds, 1995, John n. Smith) o  El sustituto (The Substitute, 1996, Robert Mandel). En todas ellas encontramos centros educativos más parecidos a cárceles donde reina la violencia y sus alumnos son peligrosos delincuentes armados que trafican con drogas y no pestañean a la hora de asesinar a compañeros, violar a profesoras de inglés o directamente quitarse de encima al director del centro.

El rector es posiblemente la mejor de toda esta serie de películas, en las que brilla con luz propia la presencia de James Belushi, que hace el único papel que sabe hacer: el de James Belushi. Antipático, borde, desaliñado, bebedor, interpreta otro loser más en su carrera que 

El rector posterpasa de profesor sin motivación alguna a director de uno de los institutos más peligrosos de la zona. Belushi tiene el suficiente orgullo y amor propio como para reaccionar a tiempo e intentar poner orden a su manera. La película es un típico producto de la época, con buen ritmo y bastante bien filmado y con la presencia de la siempre dulce Rae Dawn Chong haciendo de joven profesora. Los cabreos que pilla Belushi son antológicos y dan paso a innumerables secuencias de acción y peleas, no es una escuela, es la jungla. Gossett intepreta al jefe de seguridad del colegio, un tipo maduro que las ha visto de todos los colores y que congenia rápidamente con Belushi. A pesar de compartir póster con James “Iker Jiménez” Belushi, su aportación a la película es bastante secundario, aunque da la suficiente seriedad como para dignificar aun más la propuesta. Una gorra y un bate de baseball: lo suficiente y necesario para poner orden en clase.

About Descatalogado

Miguel Arjona es Descatalogado y muchas más cosas. Además de su empeño por catalogar cine olvidado en viejas cintas de vhs, Miguel es guionista, realizador, crítico de cine y profesor de cine en FX ANIMATION Barcelona 3D & Film School. Después de estudiar una carrera universitaria que no tiene nada que ver con el mundo del arte, enfermería, decidió adentrarse en el séptimo arte y estudiar cine. Un año en el IDEP y luego dos más en el CECC, en las que estudió guion y dirección. Después de escribir y dirigir varios cortos en 2005, Miguel tuvo la oportunidad de ser director de ESTUDIODECINE, un cargo que ha ocupado durante diez años. Desde entonces, compagina su trabajo en el mundo de la docencia con la producción de varios largometrajes (Párking, La Manada), la escritura de guiones y la realización de cortometrajes y videoclips.
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