CATALOGANDO A BURT REYNOLDS PARTE I: CLINT EASTWOOD, RIVAL Y AMIGO

Soy fan de Clint Eastwood, siento una gran admiración por su trabajo y su obra.  Como un fiel amigo y compañero, sus películas y su figura acompañan mi vida en muchos de sus momentos; él madura, yo crezco; él se hace mayor yo envejezco. Las etapas se superponen, se descubren y se revisan, pero afortunadamente el último capítulo aun no está escrito, porque aunque en esta ocasión se esté haciendo esperar (han pasado tres años desde su última obra como director), creo que en estos momentos se está escribiendo. Pero este artículo no está dedicado a Clint, todavía no. Clint está en catálogo, nunca ha dejado de estarlo. En los últimos meses he sentido la necesidad de rescatar a otro icono del cine de acción, porque en su día Clint fue, un icono de las macho movies.  Antes que autor o director de culto, compitió con Sylvester Stallone, Charles Bronson o Chuck Norris para ser el tipo más duro del firmamento, aunque sobre todo compitió con Burt Reynolds.

Los años setenta fueron indiscutiblemente suyos. Eran jóvenes y guapos, eran masculinos y fuertes: Eastwood compaginaba éxitos de la mano de su mentor Don Siegel gracias a su segundo apellido para la gran pantalla: Callahan. Reynolds quemaba neumáticos levantando polvoredas por los caminos más sucios de Texas, triunfaba con las mujeres más bellas, llegando a ser la estrella mejor pagada de la época. Clint comenzaba una carrera como productor y director que poco a poco se iba consolidando en la autoría y en Cannes como objetivo lejano, entre ceja y ceja. Burt por su parte tuvo la oportunidad de trabajar con varios de los maestros de la generación de la violencia: Sam Fuller en Arma de doble filo (Shark, 1970), Robert Aldrich en El rompehueos (The longest yard, 1974) y Destino fatal (Hustle, 1975) y Don Siegel en Golpe audaz (Rough cut, 1980) además de protagonizar una de las películas clave dentro del thriller norteamericano de la época; Defensa (Deliverance, 1972); y al igual que Clint, Burt comenzó una carrera como productor, de sus propias películas, y como director.

Deliverance posterGolpe audaz

Los ochenta tenían que ser la confirmación y consolidación definitva de sus carreras. El tránsito de los cuarenta a los cincuenta debían dar paso a la madurez interpretativa y a perfilar su carrera como directores/productores. Dueños de sus destinos y privilegiadas estrellas del momento, los tiempos cambian, y su misión es estar atentos a ellos. Con los ochenta vendrá el conservadurismo, el auge del video doméstico y del mainstream, tan indefenso para el espíritu como beneficioso para la taquilla. Los duros son cada vez más duros, más fuertes y musculosos y el perímetro de los bíceps aumenta a medida que Sly y Arnold marcan el ritmo. Clint alternó éxitos y moderados fracasos, pero sobre todo encauzó Burt y Clintsu carrera como director, preparando el terreno para William Munny en El jinete pálido (Pale rider, 1985) y colocando la primera piedra en el olimpo de su gran legado como autor, sin necesidad de aparecer como actor en Bird (1987).  Mientras la carrera de Clint prepara los cimientos de lo que serán dos décadas gloriosas de éxitos, premios y reconocimientos, la carrera de Reynolds se precipita poco a poco, película a película a una serie de fracasos de taquilla y desencuentros con la crítica hasta que a finales de los ochenta su figura se evapora y practicamente desaparece de los circuitos cinematográficos. ¿Por qué sucede algo así?

A veces es más cuestión de tomar las decisiones adecuadas que del esfuerzo y el talento. Burt trabaja más que nunca en los ochenta intentando mantener su estatus de estrella y a su vez ampliando los registros. Por una parte hace varias comedias lo que supone siempre un reto interpretativo: la cinta romántica sobre los peligros del matrimonio Amigos muy íntimos (Best friends, Norman Jewison, 1983) en la que trabaja con Goldie Hawn e interpreta a un sencillo e ingenuo escritor reconvertido a guioniosta de Hollywood, también trabaja en la comedia musical  La casa más divertida de Texas (The best little whorehouse in Texas, Colin Higgins, 1982), en la que interpreta a un sheriff sureño rudo y chapado a la antigua, incapaz de decir “te quiero”, aunque de gran corazón, en la que incluso se atreve a cantar una canción junto a Dolly Parton.  También intenta acometer otras comedias que le insuflen más pretigio como Mis problemas con las mujeres (The man who loved women, Blake Edwards, 1983) e Interferencias (Switching channels, Ted Kotcheff, 1988).

La casa más divertida de TexasBurt en bolas

Recupera su personaje de caradura y jeta sureño, obsesinado con los coches y la velocidad; carreras y persecuciones por interminables carreteras de árido desierto, peleas en clubs de country, mucha cerveza y altas dosis de humor grueso. Retoma el personaje de Bandit de Los caraduras (Somokey and the Bandit, Hal Needham, 1977) en su secuela Vuelven los caraduras (Smokey and the Bandit II, 1980), y sigue trabajando con Needham en As de plumas (Stroker Ace, 1983), en Los locos del Cannonball (Cannonball Run, 1981) y Los locos del Cannonbal II (Cannonball Run II, 1984).

Reynolds se empeña en marcar una línea seria en su carrera pero no desea olvidar el tipo de personajes que le dieron el éxitoen los 70, y los fracasos se van acumulando.

As de plumasVuelven los caraduras

También continúa ejerciendo de tipo duro en algunas cintas de acción en las que sus personajes transforman el arquetipo de caradura y machista engreido de la década anterior en personajes solitarios e implacables aunque románticos e idealistas, violentos pero también ingenuos y tiernos, soñadores y cascarrabias, envoltorios que más adelante Eastwood trabajaría a finales de los noventa y que cristalizarían definitavente en el personaje de Gran Torino (2009).

Burt también dirigió dos películas en los ochenta con diferente suerte: la espléndida La brigada de Sharky (Sharky´s machine, 1981) y la desafortunada Jugar duro (Stick, 1985).

Pero, si este artículo está dedicado a Burt Reynolds ¿por qué había comenzado hablando sobre Eastwood? Por tres motivos:

1- Son grandes amigos y sus carreras tienen muchos puntos en común: tienen una edad similar, los dos comenzaron sus carreras trabajando en series de televisión del oeste ( Eastwood/Rawhide , Reynolds/Gunsmoke) y en spaghetti westerns en Europa con maestros italianos (Eastwood/Sergio Leone,  Reynolds/Corbucci); los dos se convirtieron en estrellas y duros en los setenta, compartieron cartel con sus respetivas parejas (Clint y Sondra Locke, Burt y Sally Field), hicieron películas con Don Siegel y los dos rechazaron el papel de James Bond cuando se les ofreció. También han conseguido dirigir y tienen sus propias productoras (Deliverance/Malpaso)…, en los ochenta la carrera de uno sube como la espuma, la del otro se evapora como la colonia.

Burt y Sally FieldClint y Sondra 2

2-Los dos protagonizan Ciudad muy caliente (City heat, Richard Benjamin, 1984): tras más de una década de rivalidad en la taquilla por fin las dos estrellas se reúnen en una cinta que  curiosamente es una de las películas más olvidadas de Eastwood, y por supuesto de Reynolds: una comedia de ambientación retro en la época de gángsters que deja insatisfechos a todos, a los fans de Clint y a los de Burt. Clint se muestra bastante pasivo e inmutable, haciendo de Eastwood más que nunca y gruñendo cuando le molestan. Reynolds por su parte intepreta a un pobre diablo esforzándose en ser gracioso. La cinta se convierte en una competición para ver quién la tiene más grande (la pistola). Hay un apunte interesante cuando parece que se va establecer una lucha por conseguir a la misma mujer, pero finalmente Reynolds se decanta por otra y los dos terminan como amigos, los dos ganan. Benjamin, el director,  como casi siempre, se muestra con poca personalidad a la hora de dirigir y la peli sufre el síndrome de muchas de las películas que interpreta Eastwood pero que no dirige: parece una película de Eastwood pero realmente no lo es.

3-Dice la leyenda que Clint aconsejó a Burt la lectura de la novela de William Diehl, Sharky´s machine,  que este último acabó adaptando para realizar su gran obra como director: La brigada de Sharky. En palabras del propio Eastwood: “Es como Harry el sucio pero en Atlanta”. A Burt le encantó porqué tenía partes de La ventana indiscreta (Rear window, Alfred Hitchcock, 1954) y Laura (Otto Preminger, 1944), dos de sus películas favoritas.

Dirty HarryLa brigada de Sharky 2

El resto es historia;  Clint triunfó y ganó Oscars de la Academia y  Burt siguió trabajando sin cesar en infinidad de películas mediocres, subproductos directo to video y series de televisión, habitualmete salvando el producto por su mera presencia en la pantalla. También regresó de manera gloriosa  al fugaz estrellato en un par de ocasiones: como diector de cine porno empeñado en glorificar el género (con ecos del esfuerzo del propio Reynolds como director de cine) con su brillante interpretación en Boogie Nights (Paul Thomas Anderson, 1997) y como tiránico e implacable jefe de equipo de fórmula 1  en un papel totalmente irónico y cargado de cierta mala leche; Burt que durante tantos años había pilotado coches por toda nortemérica aquí  aquí relegado lleno de frustración a una silla de ruedas, realizando una gran actuación en la cinta de acción sobre el mundo del motor Driven (Renny Harlin, 2001) junto a Sly.

Burt en Boogie NightsMBDSHMA EC041

Si Clint Eastwood está siempre cerca, llamando a tu puerta con un nuevo regalo para ti tras cada nuevo viaje, Burt Reynolds es como aquel pariente que durante una época estuvo muy presente en tu vida, pero poco a poco fue desapareciendo, hasta que practicamente nadie se acordó de él. Pero hubo alguna ocasión en la que regresó para demostrar que su sonrisa no había perdido fuerza, y que aunque sus brazos ya no eran tan fuertes como antes  y su cara había sufrido los avatares del tiempo y la cirujía, seguía siendo parte de la familia y además, era un gran actor.

Soy fan de Burt Reynolds.

About Descatalogado

Miguel Arjona es Descatalogado y muchas más cosas. Además de su empeño por catalogar cine olvidado en viejas cintas de vhs, Miguel es guionista, realizador, crítico de cine y profesor de cine en FX ANIMATION Barcelona 3D & Film School. Después de estudiar una carrera universitaria que no tiene nada que ver con el mundo del arte, enfermería, decidió adentrarse en el séptimo arte y estudiar cine. Un año en el IDEP y luego dos más en el CECC, en las que estudió guion y dirección. Después de escribir y dirigir varios cortos en 2005, Miguel tuvo la oportunidad de ser director de ESTUDIODECINE, un cargo que ha ocupado durante diez años. Desde entonces, compagina su trabajo en el mundo de la docencia con la producción de varios largometrajes (Párking, La Manada), la escritura de guiones y la realización de cortometrajes y videoclips.
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