PESADILLAS AL VOLANTE DEL SUEÑO AMERICANO

Un plano subjetivo de una carretera, en el que se sucede una línea discontinua iluminada en la noche por los faros de un coche.

Drive en la carreteraCarretera perdida

El sueño en el cine americano en muchas ocasiones se materializa mediante un recorrido, una distancia que separa dos puntos cuyo trayecto es tan o más importante que el propio destino. La transformación del paisaje y del personaje a través de un camino que implica aventura, emoción, descubrimiento: la conquista del nuevo mundo.

Este recorrido aparece en muchos de los westerns a lo largo de la historia del género: la construcción del ferrocarril en El caballo de hierro (The iron horse, John Ford 1924), el transporte del ganado de una región a otra en Rio rojo (Red river, Howard Hawks 1948) y el viaje de un poblado entero de familias en búsqueda de una tierra más fértil en Carava de paz (Waggon Master, John Ford, 1950). En todos estos viajes el sueño americano toma la forma de un camino hacia la tierra de las oportunidades.

driveEn el cine moderno, o mejor dicho en las películas que reflejan una época moderna que podríamos situar entre el fin de la Gran Depresión y la actualidad, los viajes ya no se realizan en caravanas empujadas por caballos sino en majestuosos coches que simbolizan el sueño americano al alcance de cualquier hombre. Los caminos entre valles orientados por las puestas de sol son ahora a través de interminables carreteras asfaltadas en dos direcciones que guían como si de un camino de baldosas amarillas se tratara, a los protagonistas de nuestras más emocionantes aventuras: existe el sueño, existe la carretera, existe el western y nace la road movie.

Drive (Nicholas Winding Refn, 2001) se convirtió en una auténtica película de culto incluso antes de llegar a las salas de cine: es un fantástico ejemplo de cómo el posmodernismo recicla materiales que fluctúan entre la tradición del cine clásico americano y las vanguardias que van desde la poética turbadora del cine de Jean Epstein al onírico y malsano universo de David Lynch.

Drive continúa la tradición de todo un género de películas en las que el coche simboliza el sueño americano en varios de sus ángulos.  El personaje de Ryan Gosling es un hábil conductor y trabaja de mecánico como uno de los personajes de Carretera asfaltada en dos direcciones (Two-Lane Blactop, Monte Hellman, 1971), también se prepara para ser piloto de competición como lo había sido el personaje de Punto límite: Cero (Vanishing point, Richard C. Sarafian, 1971), y otro de los trabajos que emplea es el de especialista para cine conduciendo coches como varios de los protagonistas de Death Proof (Quentin Tarantino, 2007).  Sin olvidar por supuesto la gran actividad del personaje de Drive y que sirve como homenaje directo a Driver (Walter Hill, 1978), que es la de experto conductor del coche en el que huyen los atracadores tras cometer un robo.

 

Vanishing pointDriver

Todas estas películas muestran valores que podemos asociar  al sueño americano: la individualidad, los grandes espacios, la búsqueda de la libertad y de uno mismo, pero por otra parte también muestran su reverso: el continuo riesgo y peligro de muerte que conlleva el propio sueño, la fragilidad de los más débiles, la impotencia e incapacidad del individuo ante las grandes corporaciones o la ley.

El protagonista de Drive es el perfecto, o no tan perfecto, ejemplo del buen samaritano: el ejemplar ciudadano americano dispuesto a volcarse para ayudar a la sociedad, sobre todo cuando la injusticia se ceba en los más débiles, esto es principalmente la mujer sola (separada, divorciada, viuda, no del todo satisfecha) con hijos al cargo y que necesita de la protección de un hombre. Carga sexual implícita, el buen samaritano dejará a un lado sus pulsiones sexuales para hacer de maravilloso esposo defendiendo a la familia desestructurada y anteriormente rota, ahora unida. Pero los ojos de este samaritano no mienten ya que nuestro héroe, que procede de un lugar misterioso  sabe que acabará huyendo otra vez: la pasión, el odio, el deseo permanecen en cada mirada, en cada gesto y se mezclan con la dulzura y los juegos que arropan a los hijos de la mujer sola.

Este esquema narrativo estaba ya presente en dos de los westerns más importantes de la historia: Raíces profundas (Shane, George Stevens, 1953) y en El jinete pálido (Pale rider, Clint Eastwood, 1985), ambas a su manera nos muestran un personaje solitario, con un pasado sombrío y misterioso, capaz de ayudar a los más necesitados pero con un una ira y una rabia interior latente, esperando la oportunidad para explotar en un arrebato de violencia. Más recientemente en otro western moderno como Sin escape (Ganar o morir) (Nowhere to run, Robert Harmon, 1993) utilizaba la misma excusa para plantear su historia.

Pale riderShane

Me parece interesante esta combinación entre el sueño americano y el buen samaritano que se trabaja en Drive. En Drive el sueño americano no se materializa en grandes recorridos a pesar de que el coche se convierte en un elemento primordial casi obsesivo: el protagonista tiene cuatro empleos todos relacionados con el automóvil. Todos los recorridos en Drive son cortos pero marcan profundamente a nuestro protagonista y a su devenir: por una parte hay recorridos que nos emplazan a momentos de felicidad como cuando trabaja en el rodaje de una película y cuando pasea con el personaje de Irene y su hijo. En cambio los recorridos tras el robo y la posterior venganza contra el mafioso Nino nos muestran su reverso, se convierten en pesadilla. Los trayectos en Drive no solo son breves, sino que tienen la apariencia de ser mentales, viajes interiores a recónditos espacios donde el deseo florece y el odio y la violencia aguardan su oportunidad, como si estuviésemos ante una road movie interior.

Idílico momentoEncadena al niño dormido

En este punto donde reside la parte más sugerente e interesante de la película: el aire de sueño convertido en pesadilla. Varias de las secuencias de la película tienen un tono onírico como si fueran soñadas o imaginadas por nuestro protagonista. Una de ellas es la secuencia del paseo antes comentado con Irene, en la que tanto la planificación, como la luz empleada, el río en el que pasean y la banda sonora hacen de la secuencia una especia de videoclip romántico e ideal. La secuencia por otra parte que refleja de manera más claramente este tono pesadillesco es el momento en el que tras el robo, el conductor habla con su jefe en el taller, se preguntan quién será realmente Chris, y en ese instante vemos un largo encadenado: a la izquierda del plano el rostro del conductor pensativo con la mirada perdida, a la derecha del plano la imagen de un pasillo oscuro y a la vez elegante, con una bella mujer que habla por teléfono, en su encuentro le pregunta por Cook, como si ya supiera quien realmente es Chris. A partir de este momento se desata una espiral de violencia magníficamente orquestada y ejecutada que pone de manifiesto toda la ira contenida de nuestro protagonista. Esta entrada a la guarida del maleante representada mediante un plano cenital, nos recuerda la entrada del desquiciado Robert de Niro en Taxi Driver (Martin Socorsese, 1976), en otro momento entre alucinado y soñado, el antihéroe soñando ser héroe. Y por último tenemos la secuencia del ascensor en la que el conductor besa apasionadamente a Irene, mostrando por primera vez su auténtico deseo hacia ella para un instante después matar violentamente a uno de los asesinos que le persigue y está con ellos en el ascensor. ¿Beso soñado? ¿Violenta muerte soñada? ¿Todo soñado?

Es como si al igual que el protagonista de Vanishing point o el Eastwood de El jinete pálido, el conductor fuera un fantasma que aparece de la nada y durante unos instantes vemos sus recuerdos, sus anhelos, sus deseos, para luego abandonarnos de nuevo en la carretera y huir en la oscura noche asfaltada.

CenitalTaxi driver cenital

Un plano subjetivo de una carretera, en el que se sucede una línea discontinua iluminada en la noche por los faros de un coche: este el plano con el que comienza y termina Carretera perdida (Lost Highway, David Lynch, 1997), y ese mismo plano esta vez con un escorzo del conductor es el plano con el que termina Drive. En ambas películas encontramos a dos personajes que huyen de su realidad imaginando otra vida  y otra identidad, y en la que el coche y la carretera se transforma en un dispositivo de huida. Dos personajes que, incapaces de asumir su fracaso, su incapacidad e impotencia afectiva imaginan o sueñan un rol que les acerque a la confirmación de la pareja que desean. En la película de Lynch la canción Deranged de David Bowie que acompaña el inicio transmite de forma literal la perturbación, locura y desquicie del protagonista al igual que en Drive,  el tema Real Hero de College & Electric Youth, y su estrofa “real human being, and a real hero”,  también nos habla claramente del deseo de su protagonista: ser un ser un humano real y un auténtico héroe, al menos en su imaginación.

Tras el estrepitoso fracaso emocional y afectivo, el sueño americano se convierte en pesadilla, y entonces solo queda el coche, la carretera y la huida, de la misma manera en la que todo comenzó.

About Descatalogado

Miguel Arjona es Descatalogado y muchas más cosas. Además de su empeño por catalogar cine olvidado en viejas cintas de vhs, Miguel es guionista, realizador, crítico de cine y profesor de cine en FX ANIMATION Barcelona 3D & Film School. Después de estudiar una carrera universitaria que no tiene nada que ver con el mundo del arte, enfermería, decidió adentrarse en el séptimo arte y estudiar cine. Un año en el IDEP y luego dos más en el CECC, en las que estudió guion y dirección. Después de escribir y dirigir varios cortos en 2005, Miguel tuvo la oportunidad de ser director de ESTUDIODECINE, un cargo que ha ocupado durante diez años. Desde entonces, compagina su trabajo en el mundo de la docencia con la producción de varios largometrajes (Párking, La Manada), la escritura de guiones y la realización de cortometrajes y videoclips.
This entry was posted in Imágenes recurrentes and tagged , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s